Guía De La Cartas Del Tarot: El Ermitaño

La carta del ermitaño nos muestra que en los momentos que vivimos de soledad, no tiene por qué ser algo negativo ni una experiencia mala ya que la soledad nos brinda la oportunidad de conocer y analizar en profundidad nuestra vida, nuestros sentimientos y nuestras emociones.

El ermitaño te hace ver que tenemos la necesidad de buscar esa existencia más profunda, es una búsqueda que tenemos que hacer solos, ya que las repuestas que necesitamos se hallan en nosotros mismos.

En la lectura, el ermitaño indica que debes pasar tiempo solo, que reflexiones intentando esquivar todas las distracciones. En situaciones de mucha energía y acción representa el equilibrio. También indica que en ciertas situaciones una retirada, es una victoria. Además, el ermitaño te puede guiar en este camino solo, aunque te aconseja que pidas ayudas a maestros sabios y a la vez, ayudes a otro a medida que vayas progresando en tu camino hacia la realidad más profunda.

Por otro lado, el ermitaño te hace ver que no debemos sentir la necesidad de que debemos de estar haciendo algo en todo momento, que a veces solo debemos estar, no hacer nada en particular, necesitamos ese espacio para creer y nutrirnos. 

Por tanto, el ermitaño te sugerirá que reces y medites para realizar este viaje espiritual, que pases tiempo a solas, que evites todo tipo de distracción, que no te lances sobre nuevas obligaciones sin antes ver si realmente te nutren, que poseas completa confianza en ti mismo, que realices esa búsqueda personas que te incite a nuevos deseos del saber y así te embarques el camino de buscar la verdad.

Todo esto te convertirá en una persona humilde, ágil con las palabras, pensador, escritor, meticuloso, pulcro, limpio, reservado, diligente, selectivo y ordenado.  Pero debes tener mucho cuidado, ya que es muy fácil cruzar la línea y convertirte en alguien introvertido incapaz de relacionarse con la gente, también te puedes volver aprensivo, insociable, frío, resentido con el mundo, aislarte totalmente de la sociedad, rechazar todo tipo de ayuda y buscar los defectos en todos. Esto hay que evitarlo, por eso hay que tener un balance, hablar con sabios y tener fe en nosotros mismos.