Guía De La Cartas Del Tarot: El Colgado

El Colgado

El colgado nos da la lección de que no tenemos que victimizarnos, eso se consigue observando y analizando nuestros complejos y los miedos profundos que nos mantienen atemorizados.

En la carta aparece suspendido, sin hacer nada por lo que representa la pasividad. Se balancea continuamente entre comentarios y opiniones, es decir, tan pronto defiende una idea como se decanta por otra. Vive en un mundo de sueños.

El colgado es una figura que le gusta escapar de todo y nos aleta de que no debemos estar abiertos a todas las influencias.

Su lección es que controlamos al dejarlo ir, es decir, ganamos al rendirnos. Toma el ejemplo de la rendición: morir en la cruz porque se ha sacrificado, pero sale victorioso. También nos enseña a quedarnos quietos para avanzar, a suspender el tiempo porque podemos tener todo el tiempo del mundo.

En la lectura de las cartas, nos cuerda que el mejor enfoque en un problema no es siempre el más aparente. Por otro lado, nos recuerda que cuanto más queremos imponer nuestra voluntad a alguien, es cuando debemos liberarlo. Cuanto más queremos tener nuestro camino, es cuando debemos sacrificarnos, cuanto más queremos actuar es cuando debemos esperar. La ironía del colgado es que, al seguir estos pasos contradictorios, es cuando encontraremos lo que estamos buscando.

Por tanto, las sugerencias del colgado a diferencia de otras cartas de tarot como el mago, es que tengamos liberación emocional, que nos rindamos a la experiencia y renunciemos al control aceptando la voluntad de Dios. Debemos dejar de lado el interés propio, haciendo una pausa y cambiando prioridades. Su lema es que retrocediendo un paso avanzaremos dos pasos más hacia delante.

Por último, el colgado tiene algunos aspectos malos que no debemos aprender de él como por ejemplo que es muy influenciable, se centra demasiado en sus problemas, se deja manipular, presta oídos a los cotilleos y vive de fantasías.